ÍNTIMO · Reencuentro
- Carlos A Fatule
- hace 3 días
- 2 Min. de lectura
El pasado sábado 31 de enero volví a presentarme en Miami.Fue una velada especial, de esas que te reconcilian con el oficio y con el camino recorrido. Un reencuentro con un público fiel, con seguidores reales que aman mi música, mis canciones, mis ocurrencias… y también mis silencios.
Escribo estas líneas, ante todo, para agradecer.Porque lo más valioso para un artista no es solo subir a un escenario, sino saber que hay un público esperando: dispuesto a consumir su arte, a apreciarlo, a gozarlo, a acompañarlo.Y así me sentí esa noche: acompañado.
Cuando desde nuestras oficinas, junto a mi equipo de trabajo —mi equipo de apoyo— Emmy y Carlos, comenzamos a trazar el plan de reactivación, tuve claro un objetivo: hacer un show donde pudiéramos ser auténticos.Un show donde las canciones no fueran versos cuadrados ni repeticiones de fórmulas conocidas. Queríamos algo orgánico, acústico, sincero, cercano. Un encuentro amable entre el artista, la música y la gente.
Y eso fue ÍNTIMO.Lo que prometimos, lo cumplimos.
Interpretamos temas de distintas etapas de mi carrera. A algunos les cambiamos el ritmo; a otros los acercamos más a su versión original, pero reformulamos la narrativa de los arreglos musicales. En varios momentos, un saxofón soprano navegó libremente por la armonía de esas canciones conocidas, sin apuros ni ataduras, gracias al talento de Oscar Dudamel, quien junto a Edwin, Wilmer, Tony y Gerardo se lució en escena.
Uno de los momentos que más me llenó de gratitud fue saber que hubo parejas que viajaron desde la República Dominicana solo para estar presentes. No se imaginan cuánto significa eso para mí. Gracias.
También estuvieron presentes personas de diversas nacionalidades: cubanos, colombianos, venezolanos y, sobre todo, dominicanos que fueron a apoyarme y a compartir esa noche especial.
Hubo mis damas, mis cómplices de siempre, cantando cada canción a coro, junto a una banda de músicos extraordinarios que aceptaron el reto de no seguir patrones, de sentir y recrear cada tema en el momento. Gracias.
Hubo también un local perfecto para esa noche: el sonido, las luces, el ambiente… todo alineado para honrar cada promesa hecha en la publicidad y respetar cada ticket vendido. Gracias.
Me quedo con el corazón lleno.Y aprovecho para decirlo con claridad y entusiasmo:
ÍNTIMO seguirá viajando.Estaremos presentándolo en todas las ciudades que lo soliciten.

Gracias, de corazón, por hacerme sentir —una vez más— que vale la pena cantar, contar y compartir.






Comentarios